Contacto

Santiago Montero Díaz y Gustavo Bueno

Santiago Montero Díaz Núñez SeixasUna relación tan estrecha implicaba un trato que iba más allá de lo académico. Un alumno de doctorado le escribía en 1959 que «Hay algo de humano en Vd. que se desborda del simple catedrático». El filósofo Gustavo Bueno (1924), que no fue alumno en sus clases, pero que consideraba a Montero su maestro «fuera de ellas», mantuvo una escasa relación epistolar con él después de establecerse como catedrático de Filosofía en la Universidad de Oviedo en 1960. No obstante, el ejemplo de su antiguo profesor siempre fue influyente en su quehacer intelectual, como le confesaba años más tarde:

Independientemente del aparente alejamiento en que vivo respecto de Vd., sigue Vd. siendo para mí lo que fue siempre: mi maestro y consejero, una referencia inexcusable (“haz esto como si D. Santiago te viese”, me he dicho muchas veces), un hombre a quien mi respeto aumenta con el tiempo.

Núñez Seixas, X. (2012). La sombra del César. Santiago Montero Díaz, Una biografía entre la nación y la revolución. Granada: Editorial Comares, 191-2.

 

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

 

 

Clausewitz y las guerras del presente

Anzaldi ClausewitzEl análisis clausewitziano de las tensiones entre las intenciones y los sentimientos hostiles, y de la falsedad real de la apariencia menos política de una guerra más violenta y de la apariencia más política de una guerra menos violenta, elucida la diferencia entre fenómeno visible y realidad efectiva. En este sentido, sugiere la apertura de un campo de discusión específico. La cuestión de la intensidad es útil para abordar algunos debates centrales del pensamiento político-estratégico. Por ejemplo, patentiza el error conceptual en que recayera el US Army cuando en el año 1985 comienza a operar con el Manual Military Operations in Low Intensity Conflict, pues confunde la intensidad de la guerra —a la que llaman con el término genérico «conflicto»— con la escala de uso material. Es decir, confunde la política con la tecnología, repitiendo los errores que condujeron a la derrota en Vietnam y a las más que comprometidas situaciones en Irak y Afganistán. ¿Cómo puede haber guerra si la intensidad es baja? Precisamente, más allá de la escala o el volumen de fuego, la guerra por razones ideológicas, es una de las más altas en intensidad, apenas superable por la de base religiosa. La interpretación de la tesis clausewitziana de la primacía real, luego, operacional, de la política sobre las armas, posibilita distinguir el orden jerárquico de los clivajes o, en lenguaje clausewitziano, la naturaleza de las intenciones contradictorias en un lugar de dominancia sobre las cuestiones operacionales. De este modo, se evita la confusión de signo tecnocrático entre la intensidad de la guerra y el volumen de fuego o la cantidad de recursos empleados en la guerra.

Anzaldi, P. (2019), Clausewitz. La ciencia política de la guerra. Filosofía, ejército y pueblo. Buenos Aires: SB Editorial, 9.

 

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Materialismo histórico y materialismo filosófico

«Materialismo histórico vs Materialismo filosófico».
Viernes, 7 de Junio de 2019. 18:00h.
Lugar:
Aula Mariano Baquero Goyanes. Facultad de Letras.
Universidad de Murcia.
Interviene:
José Manuel Rodríguez Pardo.
Profesor. Escritor. Director y Editor de Revista Metábasis.
Presentan:
José Manuel Guirado Piñero (Universidad de Murcia).
Pablo Olmedo (Somos España).

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Azar y necesidad

«Pero supongamos que la máquina estudia ahora otro tipo de objeto: una colmena de abejas silvestres, por ejemplo. Encontraría evidentemente todos los criterios de un origen artificial: estructuras geométricas simples y repetitivas del panal y de las células constituyentes, por lo que la colmena sería clasificada en la misma categoría de objetos que las casas de Barbizon. ¿Qué pensar de este juicio? Sabemos que la colmena es “artificial” en el sentido que representa el producto de la actividad de las abejas. Mas tenemos buenas razones para creer que esta actividad es estrictamente automática, actual pero no conscientemente proyectiva. Además, como buenos naturalistas consideramos a las abejas como seres “naturales”. ¿No hay pues una contradicción flagrante al considerar como “artificial” el producto de la actividad automática de un ser “natural”? […]

Además y sobre todo, examinando abeja tras abeja, el programa observará que la extrema complejidad de su estructura […] se encuentra reproducida en todos los individuos con una extraordinaria fidelidad. Prueba segura de que estos seres son los productos de una actividad deliberada, constructiva y del orden más refinado. La máquina, sobre la base de tan decisivos documentos, no podría más que señalar a los oficiales de la NASA marciana su descubrimiento, en la Tierra, de una industria mucho más evolucionada que la suya»

Monod J. (1970). El azar y la necesidad. Ensayo sobre la filosofía natural de la Biología Moderna. Barcelona: Seix Barral, 18-9.

«El programa, en contrapartida, deberá registrar el hecho de que la estructura de un ser vivo resulta de un proceso totalmente diferente en cuanto no debe casi nada a la acción de las fuerzas exteriores, y en cambio lo debe todo, desde la forma general al menor detalle, a interacciones “morfogenéticas” internas al mismo objeto».

Monod J. (1970). El azar y la necesidad. Ensayo sobre la filosofía natural de la Biología Moderna. Barcelona: Seix Barral, 21-2.

«Poseemos hoy la solución de este problema. Los constituyentes universales que son por una parte los nucleótidos, y por otra los aminoácidos, son el equivalente lógico de un alfabeto con el que estaría la estructura, o sea las funciones asociativas específicas de las proteínas. Con este alfabeto puede por lo tanto ser escrita toda la diversidad de las estructuras y de las performances que contiene la biosfera. Además, es la reproducción, ne varietur, en cada generación celular del texto escrito bajo forma de secuencia de nucleótidos en el ADN, que asegura la invariancia de la especie.

La invariante biológica fundamental es el ADN. Por este motivo la definición, por Mendel, del gen como portador invariante de los rasgos hereditarios, su identificación química por Avery (confirmada por Hershey) y la elucidación, por Watson y Crick, de las bases estructurales de su invariancia replicativa, constituyen sin ninguna duda los descubrimientos más fundamentales que hayan sido hechos jamás en biología».

Monod J. (1970). El azar y la necesidad. Ensayo sobre la filosofía natural de la Biología Moderna. Barcelona: Seix Barral,  117-8.

 

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Materialismo histórico y Materialismo filosófico

received_3599207013235114928170586608681393.jpeg

«Materialismo histórico vs Materialismo filosófico».
Viernes, 7 de Junio de 2019. 18:00h.
Lugar:
Aula Mariano Baquero Goyanes. Facultad de Letras.
Universidad de Murcia.
Interviene:
José Manuel Rodríguez Pardo.
Profesor. Escritor. Director y Editor de Revista Metábasis.
Presentan:
José Manuel Guirado Piñero (Universidad de Murcia).
Pablo Olmedo (Somos España).
Materialismo histórico y materialismo filosófico

 

[Nota aclaratoria: por causas ajenas a nuestra voluntad, la grabación de la charla se vio inesperadamente interrumpida, quedando sin registrarse asuntos tales como la obsolescencia programada, las corrientes postmarxistas, la crítica desde el materialismo filosófico al materialismo histórico y otras cuestiones en el debate posterior, especialmente la relativa a la «cuestión nacional». Para al menos dejar constancia esquemática de lo que en ella se trató, incluimos la presentación que usó nuestro Director y Editor como base para su charla]

 

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489