En el Número 6… las relaciones entre literatura e Historia

Benito_Jerónimo_FeijooEn orden a la Historia hay el mismo error en el vulgo, que en orden a la Jurisprudencia: quiero decir, que estas dos Facultades dependen únicamente de aplicación, y memoria. Créese comúnmente, que un gran Jurisconsulto se hace con mandar a la memoria muchos textos, y un gran Historiador leyendo y reteniendo muchas noticias. Yo no dudo, que si se habla de sabios de conversación e Historiadores de corrillo, no es menester otra cosa. Mas para ser Historiador de pluma, ¡oh Santo Dios! sólo las plumas del Fénix pueden servir para escribir una Historia. Dijo bien el discretísimo y doctísimo Arzobispo de Cambray el Señor Saliñac, escribiendo a la Academia Francesa sobre este asunto, que un excelente Historiador es acaso aún más raro que un gran Poeta.

De hecho los Críticos no han sido tan difíciles de contentar de parte de la Poesía, como de parte de la Historia. Exceptuando uno u otro exquisitamente melindroso, todos convienen en que fueron excelentísimos Poetas, y sin defecto alguno, por lo menos notable, un Homero, un Virgilio, un Horacio; y a Ovidio, Catulo, y Propercio concederían la misma gloria, si la lasciva impureza de sus expresiones no empañara el tersísimo lustre de sus versos. Pero en los Historiadores, ¡oh qué difícil y severa se muestra la crítica, aún cuando examina los más sobresalientes! El mismo Prelado que acabamos de citar, nota la falta de unidad y orden en Herodoto; juzga a Jenofonte más Novelista que Historiador; y es dictamen común que en su Historia de Ciro, no tanto miró a referir los verdaderos hechos de este Príncipe, como a dibujar con colores mentidos un Príncipe perfecto. Concede a Polibio el razonar admirablemente en lo Político, y Militar; pero dice que razona demasiado. Celebra las bellas arengas de Tucídides, y Tito Livio, pero las culpa por muchas, y por obras de su invención, no de aquellos en cuyas cabezas las ponen. Culpa a Salustio, que en dos Historias muy cortas introdujese tanta pintura de personas, y costumbres. En Tácito reprehende la brevedad afectada, y la audacia de discurrir las causas políticas de todos los sucesos: defecto, que asimismo reconoce en Enrico Caterino.

Feijoo, B. J. (1775). Reflexiones sobre la Historia. Teatro crítico universal o discursos varios en todo género de materias para desengaño de errores comunes, Tomo 4. Madrid: Real Compañía de Impresores y Libreros, 163-4.

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

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