La transformación del Partido Demócrata de EEUU

En Estados Unidos, las nuevas izquierdas cabalgan en el burro demócrata, un partido que en sus
inicios fue conservador. Los demócratas del Sur defendían la institución de la esclavitud de los
negros, y la mayoría de los demócratas del Norte estaban de acuerdo y no se atrevían a oponerse a
sus compañeros del Sur. Los demócratas anti-esclavistas estaban descontentos con su partido (y
muchos terminarían pasándose al Partido Republicano a partir de 1854). Posteriormente, a partir de la Coalición del New Deal, se ganó el apoyo de votantes de origen europeo, católicos y de clase trabajadora, con un claro sesgo a la izquierda. Después del apoyo demócrata a la lucha por la igualdad racial de la década de 1960, la mayor parte de los sureños blancos y católicos del norte mudaron sus votos al Partido Republicano que era más conservador.
Kennedy con su decidida defensa de los derechos civiles de los afroamericanos, causó una masiva deserción de los blancos sureños del Partido Demócrata, alejándolos del conservadurismo y acercándolos más al progresismo, es decir, al izquierdismo. Los demócratas progresistas de la década del 60 que eran activistas de izquierda en las universidades contra la Guerra de Vietnam (o cualquier guerra), cuando estos grupos entraron en decadencia, fundaron partidos maoístas, otros de tinte comunista, pero la gran mayoría terminaron afiliados al partido Demócrata.
El partido Demócrata albergó en su seno a grupos de izquierda definida como el partido Comunista, y a socialdemócratas, pero con el auge de la Nueva Izquierda, las minorías
sexuales, milenials, graduados universitarios de bunkers izquierdistas y minorías raciales y étnicas, el partido Demócrata se convierte en el partido de la Nueva Izquierda. Un partido que apoya y promueve el aborto, los derechos LGTBIQ+, la inmigración ilegal, la legalización de la mariguana, la suba de impuestos, el ataque a la riqueza ajena, la defensa de los derechos reproductivos, la memoria histórica, el saqueo y destrucción del pasado hispánico.

Veisaga, R. (2022). La actualidad de las izquierdas políticas y la derecha.

Revista MetábasisNº 13, 85.

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

El lunes… La Teoría del Cierre Categorial de Gustavo Bueno y más allá

Inicio de clases el lunes, 3 de Octubre de 2022

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

El virus de la viruela no ha sido aislado

La comparativa se mantiene hasta en los análisis más modernos, puesto que, según nos
dicen Clarissa Damaso y José Esparza en la colaboración final de esta obra colectiva, se
desconoce cuál fue el virus que utilizó Edward Jenner para elaborar su vacuna. Tanto es
así, que la virología posterior no se basó en los hallazgos de Jenner, de naturaleza
meramente empírica, a la hora de fabricar las vacunas modernas contra el virus de la
viruela: «Desde los tiempos de Jenner, y durante el siglo y medio siguiente, se aceptaba generalmente que la vacuna contra la viruela se había originado del cowpox. Esa creencia fue superada en 1939 cuando el doctor Allan Watt Downie (1901-1988), que era profesor de bacteriología en la Universidad de Liverpool, usó técnicas serológicas para demostrar
que el virus que entonces se empleaba para vacunar contra la viruela, al que se había
denominado vaccinia, era diferente del virus del cowpox espontáneo. Desde entonces se
habla de la vaccinia como un virus de laboratorio sin hospedero animal conocido. Si la
vacuna contra la viruela es el virus de la vaccinia, y este no se deriva del cowpox,
entonces la pregunta importante es cuál es su verdadero origen».

De hecho, la historia de la viruela «permea la historia de la vacuna antivariólica, que
incluye otros tres ortopoxvirus importantes para nuestra discusión: vaccinia, horsepox y
cowpox. […] Los tres virus antes mencionados pueden infectar a humanos, vacas y otros
animales, produciendo lesiones postulares en la piel muy parecidas entre ellas. Por lo tanto, el diagnóstico clínico de un hospedero infectado no permite determinar si la lesión
es producida por los virus del horsepox, cowpox o vaccinia».

Rodríguez Pardo, J. M. (2022)De la Expedición Balmis a la Operación Balmis. «Reseña» a

V. V. A. A. (2022). La Expedición Balmis. La primera lucha global contra las pandemias.

Barcelona: Editorial Planeta, 510 páginas. Revista MetábasisNº 13, pp. 112-3.

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Las carencias ontológicas de la Nación Española

En su pregunta acerca del concepto de nación, concretamente, acerca de la nación
española, Pérez Herranz —perteneciente a la segunda oleada del materialismo filosófico,
aunque distanciado del entorno del materialismo filosófico a raíz de una polémica a partir
de algunas tesis defendidas en España frente a Europa —se pregunta por el problema de España: «¿Cómo se forma la nación española a partir de
un imperio generador derrotado?». Al preguntarse por la ciencia en España, y al evidenciar su carencia, el profesor se pregunta si acaso la Nación
española es ontológicamente menor que las Naciones europeas. En este contexto es en el que Herranz afirma que el problema de la tesis de la débil nacionalización es una cuestión aceptada por los historiadores, lo que no era del todo cierto entonces. Tampoco ahora lo es del todo.

Salvador Palanques, J. (2022).

Democracia e Idea de España
en la historia del tiempo presente
.

Revista MetábasisNº 13, 18.

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Uso y abuso del término Geopolítica

Uso y abuso del término Geopolítica. Conferencia impartida dentro del ciclo «Mirando la Geopolítica mundial del siglo XXI» organizado por la Universidad de Cajamarca, Perú, y auspiciado por el canal de Youtube Humo y Espejos
Jueves, 15 de Septiembre de 2022

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Muy pronto… La epopeya de la Expedición Balmis

«La expedición en sí misma es una fuente inagotable de posibilidades literarias y que refleja la época en que transcurrió. Los novelistas necesitan realizar una investigación profunda, pues la verosimilitud que logren dependerá de hacer entender al lector que una empresa tan ambiciosa solo la podía concebir un Estado que todavía mantuviera un imperio global de dimensiones colosales, que viviera una Ilustración de valores científicos no militados al conocimiento e interés por lo puramente español, y de ideología católica, donde las buenas obras, y no solo la fe —como en el caso de la religión protestante— ayudan a la salvación».

V. V. A. A., (2020). La Expedición Balmis. La primera lucha global contra las pandemias.

Barcelona: Editorial Planeta, 374.

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Mañana… La democracia es el valor supremo, según Gustavo Bueno

«Algunos proceden como si todas las escalas de valores pudieran considerarse como ordenables linealmente en una sola escala, o acaso en diversas escalas convergentes, como si fueran las aristas de una pirámide única en cuyo vértice estuviera situado el valor supremo, al cual todos los demás habrían de subordinarse. Pero no hay acuerdo ni consenso sobre cuál sea la naturaleza de ese supuesto valor supremo de esa tabla de valores: ¿la Justicia? ¿la Verdad? ¿la Vida? ¿la Libertad? ¿Dios? ¿la Ciencia? ¿el Racionalismo? ?la Revolución? ¿la Democracia? (Si nos atuviésemos a los criterios de «televisión madura» que parecen regir la actual televisión española, habría que decir que el valor supremo [de la pirámide en cuestión] es “la Democracia”)»

(Bueno, G., 2002, Telebasura y democracia. Barcelona: Ediciones B, 230).

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

En Septiembre… Revista Metábasis Número 13

Revista Metábasis

Número 13

Año 2022

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Muy pronto… Los periodistas facultativos según Gustavo Bueno. En #RevistaMetábasis Número 13

Mientras en la época anterior al proceso de cristalización al que nos referimos los inductores o líderes de opinión no utilizaban metodologías específicas, sino más bien los procedimientos propios del ensayo, los periodistas facultativos utilizan metodologías mucho más definidas, más próximas a las metodologías científicas propias de jueces, historiadores, científicos, sociólogos de campo o policías científicos. Evitando la prolijidad acaso fuera suficiente caracterizar esta metodología como condicionada por la «constatación de datos» en la que se apoyan las opiniones, e incluso la reducción de esas opiniones a esta constatación selectiva, eso sí, de datos pertinentes y oportunos. Lo que implica un conocimiento constantemente actualizado y preciso de la historia política reciente (nacional o internacional) –con nombres propios de ministros, fechas y detalles de presupuestos, de incidentes–, un conocimiento de la marcha de la Bolsa nacional o internacional, del estado de las autopistas, de las cifras últimas del precio del barril de crudo, de las estadísticas del paro, de inmigrantes o de la producción metalúrgica o cementera.

El dominio de todos estos saberes sobre la «situación de las cosas en el presente» (un presente que suele incluir, por lo menos, los últimos diez años), constituye seguramente el principal criterio objetivo de la exclusión, en el proceso de cristalización de estas élites, de personas no profesionalizadas en esta metodología, y que, a lo sumo, sólo intervienen en los «corros profesionales» a título de invitados ocasionales (como expertos o a veces como figuras ornamentales a quienes se les respeta, pero sin hacer demasiado caso a sus «ocurrencias»).

Bueno, G. (2007). Sobre las élites de periodistas en la democracia coronada.

El Catoblepas, Nº 68, 2.

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489

Hace seis años que falta Gustavo Bueno y cada vez irradia más

Ayer se cumplieron seis años del fallecimiento de Gustavo Bueno. Cuando me dispongo a escribir sobre él en una fecha triste como ésta, resulta que acude a mi memoria el sentido del humor que Bueno tenía. Y la única dificultad con la que me encuentro es resumir las muchas facetas en las que Bueno mostraba su fuerza irónica y humorística.

Este filósofo español sobresalía en lo Baltasar Gracián llamaba «tener buenos repentes», que los anglosajones denominan ‘wisecracks’. Una muestra de cómo se las gastaba Bueno al opinar sobre un manifiesto: «cien individuos que, por separado, pueden formar un conjunto distributivo de cien sabios, cuando se reúnen para hacer un manifiesto como el que comentamos, constituyen un conjunto atributivo formado por un único idiota».

Un historiador quiso hacer filosofía de la Historia de España y la definió como ‘nación de naciones’, después de un trabajo muy superficial en un libro de la Real Academia de la Historia. Bueno dijo  que eso era como hablar de «círculo de círculos, que equivale a cero».

Además de los buenos repentes, Bueno sabía ilustrar sus citas filosofar con lo que también Gracián denominaba ‘gracia de las gentes’: «Hay una diferente naturaleza o estructura de aquello que suele considerarse ironía (si siguen ustedes dando limosnas en tal abundancia acabarán con los pobres y, por tanto, harán imposible la caridad) y de lo que suele considerarse humor (un explorador blanco está siendo cocido en una gran olla por dos nativos africanos negros; tiene un pañuelo que rodea su boca y el jefe pregunta la razón de esa mordaza: «es para evitar que se coma las patatas)».

O esta otra: «Dos damas inglesas, de la era victoriana, están comentando las noticias de actualidad y una le dice a su amiga: ‘¿Sabe lo que dice el Doctor Darwin? Que provenimos del mono’. Y la amiga le responde: ‘Sí, pero que no se entere la servidumbre».

Tenía una teoría propia sobre el humor. Además, era capaz de interpretar los ‘ingenios’ de Mingote, que son miles, desde su Teoría del espacio antropológico, formada por tres ejes. El eje circular, el radial y el angular.  Y con esta teoría también es posible interpretar los libros que autores muy importantes han escrito sobre los españoles. Según la importancia que da a cada eje, así es su visión de España.

Bueno se reía de los tratamientos «existenciales»; porque estos análisis fácilmente nos llevan a la imposibilidad de decir nada específico, quedándose en generalidades: «la soledad del hombre», «la estupidez de la gente», etc.. Por mi parte añado que conviene estudiar muchos titulares periodísticos desde la filosofía de Bueno. Los titulares facilitan mucho el nivel de tontería de quienes los enuncian.

A ver si alguien de entre la multitud de quienes están familiarizados con la filosofía de Bueno se proponen estudiar el asunto de los titulares. Sobre todo, un manantial de bobadas lo constituyen las frases que un entrevistador resalta de lo que le ha dicho el entrevistado. También, las muchas opiniones que no son más que cotilleos. Admito apuestas a que el libro tendría un gran éxito.

Bueno leía lo que escribían los demás, dada su pasión intelectual, y muchos no leían lo que escribía él. Eso le daba una gran ventaja porque como tenía un sistema filosófico sólido, podía reírse de las insensateces de quienes posaban como pensadores, intelectuales o científicos.

Se daba cuenta de que no pocos historiadores, politólogos, sociólogos, legistas, pedagogos… pasaban por alto las exigencias de una teoría sólida de la ciencia: No sabían definir ni clasificar ni ofrecer modelos ni demostrar.

Con las personas que eran sencillas, Bueno sen ofrecía a responder a las preguntas que le hacían. Se parecía al escritor Raymond Chandler quien escribió varia novelas que tuvieron gran éxito y que diferentes directores llevaron al cine; Truman Capote decía de Chandler que era un artista absoluto. Y sin embargo, Chandler estaba dispuesto a dedicar el tiempo que fuera necesario a responder cartas que recibía de personas enteramente desconocidas, pero que a él le parecían inteligentes.

¿Y qué hacía Bueno con quienes no eran sencillos? Pues lo mismo que Groucho Marx, que sobresalía por sus buenos repentes: «cuando veo a un tipo pomposo con un alto sombrero de copa, que está hinchado con su propia importancia y que se burla de la gente cuando pasa, hago exactamente lo que al resto del mundo le gustaría hacer: Le lanzo un tomate maduro  a su sombrero».

Más allá del ámbito académico

Quienes pensaban que Bueno debía limitarse a repetir lo que los filósofos habían dicho a través de la historia, estaban equivocados. Él elaboró una teoría de la política y un cuadro de poderes y de contradicciones que ha resistido el paso del tiempo. Con las categorías de Bueno resulta muy fácil y agradable estudiar las series Sí, Ministro y Sí, Primer Ministro de autores tan inteligentes y con gran sentido del humor como Anthony Jay y Jonathan Lynn. Y ya hay varias Tesis Doctorales dedicadas a estudiar series de televisión sobre la vida política desde la filosofía de Bueno.

También dedicó un libro a la televisión, en el que desarrolló su teoría de las apariencias y de la verdad. No se olvidó Bueno de resaltar en ese libro el delirio gremial de algunas profesiones, empeñadas en ‘elevar’ la vida de los ciudadanos a la forma de ver la realidad de esas profesiones.

El delirio gremial médico fue descrito por Jules Romain en su Knock o el triunfo de la medicina (1923). El doctor Knock, en efecto, pretendió «elevar a la existencia médica» a todo el mundo, comenzando por el mundo constituido por los vecinos de su villa. Lo que hacía el Dr. Knock fue llevado al cine dos veces: En 1952 (la comedia titulada Dr. Knock  y  en 2017 (El Doctor de la felicidad).

Según Bueno, síntomas alarmantes de «delirio gremia» por parte de los legistas (sobre todo cuando adquieren la condición de jueces) los encontramos en algunos teóricos o prácticos del Estado de derecho; porque ahora los legistas parecen proponerse como objetivo supremo la transformación de toda la vida social y humana en «vida jurídica», la judicialización de la totalidad de las relaciones humanas, tanto las relaciones ad intra (familiares, empresariales, políticas) como las relaciones ad extra («derechos de los animales», «derechos del medio ambiente»).

Lo que ya no podemos presenciar es cómo Bueno contaba las cosas. Sí, podemos ver muchos videos suyos, pero constituyen una pequeña muestra de lo que presenciábamos hablando con él. La gracia estaba en el contenido, sí, pero él era un gran actor, un virtuoso de la voz y del lenguaje corporal. Antes de que acabase de contar, ya nos estábamos riendo. Sí, la gran vitalidad de Bueno y su saber sin orillas siguen irradiando.

(Valbuena de la Fuente, F., 07 de agosto de 2022, Hace seis años que falta Gustavo Bueno y cada vez irradia más, El Cierre Digital)

revistametabasis.com

ISSN 2605-3489