En el Número 7… el barco de Teseo

La historia, explicada por Plutarco, está recogida en la biografía del héroe griego incluida en sus Vidas paralelas. Desde entonces se ha usado para hablar acerca de nuestra identidad y para poner en duda hasta qué punto somos siempre las mismas personas. A menudo, añadiendo variantes. Por ejemplo, Hobbes se preguntaba en De corpore (Sobre el cuerpo) qué pasaría si alguien hubiera recogido todas las piezas descartadas del barco de Teseo original y hubiera construido una nueva embarcación. ¿Cuál sería el verdadero barco de Teseo: el reparado que cada año ha hecho el viaje a Delos o el que se ha construido con las piezas desechadas, pero originales? ¿Pueden serlo los dos? ¿O no lo es ninguno?

Las variantes más recientes de la historia de Plutarco llegan al terreno de la ciencia ficción, como en la propuesta del filósofo británico Derek Parfit en su libro Razones y personas. Imaginemos que, para ahorrarme los tres cuartos de hora en transporte público, EL PAÍS me ofrece un teletransportador. Me meto en la máquina, que desintegra todos y cada uno de mis átomos, y dos minutos más tarde me reconstruye en la redacción haciendo una copia exacta de mi cuerpo. Este doble mío tiene todos mis recuerdos y no hay ninguna discontinuidad en su memoria ni en su psicología: recuerda perfectamente haber entrado en la máquina en mi casa y haber salido en el diario. ¿Pero se puede decir que sea yo, si mi yo original se ha desintegrado por el camino? […]

La metáfora del barco de Teseo puede aplicarse a nosotros mismos de modo casi literal (casi, insistimos): gran parte de las células de nuestro cuerpo se renueva cada pocos años. Por ejemplo, las células de las costillas de una persona de 40 años tienen unos 15 años de media. Incluso en el cerebro hay regiones que siguen generando nuevas neuronas en la edad adulta.

No solo cambia nuestro cuerpo y pasamos de bebés pequeñitos a personas duras y arrugadas: también pueden cambiar nuestras ideas y nuestro comportamiento. Por ejemplo, es habitual sentirse muy ajeno a un tuit escrito hace unos años, y no nos cuesta creer al padre de familia que habla de una juventud delictiva y concluye diciendo que ya no es la misma persona que entonces. A Parfit esta visión relativa acerca de nuestra propia persona le proporcionaba cierta tranquilidad. Saber que la identidad es frágil, escribía, «hace que me preocupe menos de mi propio futuro y de mi muerte, y más por los demás». No pasa nada si el barco de Teseo se hunde.

Rubio Hancock, J. (3 de Agosto de 2020). El barco de Teseo: lo que una embarcación reconstruida nos explica sobre la identidad. El País.

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Cuatro años después: ¿Quién fue Gustavo Bueno?

Gustavo Bueno ZP Alicia

Hoy hace cuatro años que falleció el filósofo español Gustavo Bueno.

Juan Luis Galiacho, director de El Cierre Digital, me pide que dé a conocer, en forma breve, quién fue y qué hizo en su vida. Él tuvo ocasión de conocerle y tratarle, hace años, en un curso en Santo Domingo de la Calzada. Acepto y estoy convencido de que Bueno estaría muy interesado en averiguar el crecimiento tan espectacular de este diario y que está llamando la atención de quienes saben algo sobre el mundo de lo digital.

Bueno vivió 92 años y su vida es fácil de resumir: Después de demostrar sus méritos como Catedrático de Instituto y ejercer en Salamanca (1949-1960), fue Catedrático de Universidad en la Universidad de Oviedo (1960-1998).

Tres líneas que podríamos aplicar a muchos funcionarios en España.

Entonces, ¿cómo es que Bueno fue tan conocido? Intervino en muchos programas de televisión y fue el conferenciante más solicitado en España, porque como me dijo el organizador de un Congreso: «Bueno llena los salones».

Todos hemos conocido a alguna persona que sale mucho en televisión; al mes y medio de abandonar ese medio, pocas personas la recuerdan. Y lo mismo podemos decir de los conferenciantes que pasan de moda.

Gustavo Bueno dejó de aparecer en público diez años antes de fallecer. Se dedicó a cuidar de su mujer, Carmen, que estaba enferma. Y sin embargo, él seguía desarrollando una gran actividad en la Fundación que lleva su nombre, dedicándose a seguir irradiando en escritos y en vídeos de Youtube su sistema filosófico e interpretando los problemas de España, de Europa y del mundo.

Para Bueno, el siglo XX ha estado sometido a dos mitos que han causado millones y millones de muertos: El Mito de la Hermandad de la Clase Obrera, cuya manifestación política fue el Comunismo; El Mito de la Raza Aria, cuya manifestación política fue el nacional-socialismo o nazismo. Pero el filósofo español se dio cuenta de que, en el último cuarto de siglo XX estaba surgiendo con fuerza un tercer Mito, el de la Cultura. Su manifestación política es el mundo de los nacionalismos, indigenismos, etc. Dedicó a este asunto un libro: El mito de la Cultura (1996). Primero, la Guerra de Yugoslavia; después, el genocidio de Ruanda-Burundi son muestras de sus sangrientas consecuencias-

He dicho ya que Bueno fue filósofo. Cualquiera le clasificaría como si fuera «de Letras». Aunque la pregunta obligada es: ¿quién, que sea de Letras, ha dominado las disciplinas de su tiempo? Él, sí: Matemáticas, Física, Química, Biología, Medicina… y Filosofía, Historia, Literatura, Derecho, Ciencia Política…

Entonces, ¿por qué, en lugar de dedicarse a ser un buen profesor, incluso un profesor fuera de serie, admirado por miles y miles de estudiantes, Bueno dedicó innumerables horas a dominar el saber de su tiempo? Porque se había propuesto crear su propio sistema: El materialismo filosófico. Con un pequeño detalle: Si alguien quiere echar el sedal aguas arriba, comprobará que en toda la Historia de la Filosofía española, no hay autor alguno que haya ofrecido un sistema tan completo como el suyo.

¿Cuándo acabó Gustavo Bueno de crear su sistema? En 1976. No dispongo espacio para explicar esa afirmación tan rotunda. También en 1976, Bueno, en la Universidad de Verano Menéndez Pelayo, en Santander, Bueno se expresaba así: «No pretendemos quitar a nadie la ilusión, si la tiene, de llamar científica a su tarea, ni de borrar títulos pomposos tales como “Facultad de Ciencias humanas”, “Ciencias de la Información” o “Ciencias Morales o Políticas”. Pero sí queremos poder precisar en cada caso, qué puede querer decir el que utiliza la palabra “Ciencia”.

Desde su sistema, empezó a ver las grandes insuficiencias de la Universidad española. Esperó unos años para ver si cambiaban las cosas. Se fijó en las Facultades de Ciencias Políticas y escribió el «Primer ensayo sobre las categorías de la  ciencia política». ¡Vaya con el ensayo! Nada menos que 460 páginas. Demostró que llevaba y lleva mucha ventaja a los profesores de esas facultades. Años después, facilitó, en un lenguaje accesible, qué son las izquierdas y las derechas en dos libros: El mito de la izquierda y El mito de la derecha.

Después de dejar a la Ciencia Política en su sitio, Bueno se ocupó de la Historia.

En 1997, la Real Academia de la Historia editó un libro titulado España. Reflexiones sobre el ser de España. Un título grandilocuente para los pobres resultados que aparecen en esa obra. El historiador Carlos Seco Serrano escribió un capítulo en el que planteaba la siguiente pregunta: “España, ¿estado plurinacional o nación de naciones?

En las 15 páginas del capítulo, Seco Serrano se propone explicar su concepción sobre España. Es un artículo erudito, en el que el autor muestra sus grandes conocimientos de hechos, que él pone al servicio de su concepción de España. Sin embargo, Seco muestra que la filosofía no es su fuerte. Y como decía D. José Ortega y Gasset: «Estamos demasiado obligados a convencer y a concretar. Así que se hace literatura como Valle o Rubén Darío, se hace precisión como Ramón y Cajal, o se calla uno».

Un año después, Bueno pronunció su célebre conferencia España, que ahora es posible ver en Youtube. Y en 1999, publicó España frente a Europa. En este libro sabe sistematizar filosóficamente las diversas maneras en que los españoles y los estudiosos entienden España. Es algo que los historiadores no habían hecho anteriormente ni han vuelto a hacer. Bueno reduce educadamente al absurdo que España sea una «nación de naciones», como sostenía Seco y que ha hecho suya una persona tan ignorante como Pedro Sánchez.

Carlos Seco fue un buen profesor. ¿Cómo se metió a filósofo sin serlo? Fui testigo de cómo, siendo un persona muy vanidosa, le molestó la crítica de Bueno, pero su capítulo erudito es una reunión de hechos con una teoría muy pobre y simple. Y no sigo hablando: Ha muerto víctima de esta desgraciada pandemia a los 97 años. Descanse en paz.

Bueno publicó España no es un mito en 2005.

La Academia de la Historia ha demostrado que es una organización que no ha estado presente cuando ha habido que pronunciarse sobre asuntos muy importantes. Sólo los historiadores, a título individual, se han manifestado sobre Hernán Cortés en 2019 o sobre las campañas iconoclastas contra Cristóbal Colón y Fray Junípero Serra.

Bueno sí se hubiera pronunciado sobre estos asuntos. Lo demostró cuando demolió filosóficamente al zapaterismo y lo que representaba, en dos libros: Zapatero y el pensamiento Alicia: Un presidente en el país de las maravillas (2006) y El fundamentalismo democrático. La democracia española a examen (2010).

¿Qué será de la Fundación Gustavo Bueno? Hace años escribí un artículo sobre la falta de categoría de los adversarios y enemigos de Bueno. Los hechos me han dado la razón. Siguen dando muestras de una bajeza que hace reír por su simplismo y por ser malas personas a lo bruto.

En cuanto a los seguidores de Bueno, han surgido varios jóvenes de una fuerza filosófica extraordinaria, si se me permite hablar así.

La Fundación ya ha hecho muchas cosas, sobre todo en el campo digital y audiovisual. Sin embargo, su gran asignatura pendiente es publicar las Obras Completas de Gustavo Bueno. No hace falta una cantidad extraordinaria de dinero. Sólo, creer en este proyecto, que puede expandir la obra de Bueno hasta límites que no podemos imaginar.

Un riesgo a tener en cuenta es que la Fundación pueda caer en el «groupthink (pensamiento o mentalidad de grupo)», que tan bien estudió Irving Janis hace cincuenta años y que muchas empresas del mundo han tenido presente para no hundirse desde dentro.

Ahora, lo que compruebo es que Gustavo Bueno sigue irradiando. Sólo hace falta ser un receptor original, creativo y con energía. Y eso que solo he presentado parte de la Filosofía de Bueno. Sigue emitiendo respuestas para muchos de los problemas que encontramos en la vida.

Valbuena de la Fuente, F. (07 de agosto de 2020). Cuatro años después: ¿Quién fue Gustavo Bueno? El cierre digital.

 

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El materialismo filosófico tras el fallecimiento de Gustavo Bueno

El materialismo filosófico tras el fallecimiento de Gustavo Bueno.

Conferencia impartida en el canal de Youtube

Teoría en pocos minutos el 7 de Agosto de 2020,

a cuatro años del fallecimiento de Gustavo Bueno.

 

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Entrevista a Felipe Giménez y José Manuel Rodríguez Pardo

Revista Metábasis - Felipe Giménez - Rodríguez Pardo

Entrevista a Felipe Gimenez​ y José Manuel Rodríguez Pardo​

realizada por el periodista Andreu Varea, de Un café con Glaucón,

acerca de Revista Metábasis y sus actividades.

En Tarragona, el 30 de Junio de 2020.

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En el Número 7… Los virus en la evolución biológica

VirusNo todos los virus que se han descrito son patógenos. Algunos de ellos establecen relaciones simbióticas con sus hospedadores, con evidencia de beneficios mutuos. ¿Cómo armonizar un papel positivo y constructivo de los virus en nuestra biosfera con ser agentes de enfermedad? Una posible interpretación es que la enfermedad es una consecuencia indirecta de las interacciones virus-célula que fueron la razón por la que la persistencia de los virus fue seleccionada positivamente. Es difícil imaginar una actividad de transferencia de material genético mediada por virus sin una interacción entre virus y célula y la posibilidad de alteraciones celulares conducentes a enfermedad. Los virus causarían enfermedad como una consecuencia inevitable de su interacción con el mundo celular, al igual que el cáncer se ha considerado un lastre de los sofisticados mecanismos necesarios para el control del ritmo de la división celular. Los organismos diferenciados acentuarían el potencial patogénico de los virus ya que los múltiples tipos celulares que constituyen un organismo (células distintas organizadas en tejidos y órganos) ofrecen distintos ambientes en los que los productos de expresión de los virus pueden ejercer su acción. De hecho los efectos de los virus sobre células abarcan desde efectos inaparentes, a modificaciones de funciones accesorias (no esenciales) de las células, a profundas alteraciones patológicas, entre las que se incluye la muerte celular. La patología puede manifestarse en órganos tan distintos como el corazón, hígado, cerebro o sistema inmune.

Domingo Solans, E. (2015). Virus y evolución. Más allá de la enfermedad. Rev. R. Acad. Cienc. Exact.Fís. Nat. 108 (1-2), 23-4.

 

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El Covid desde la Filosofía de Gustavo Bueno

El Covid, desde la Filosofía de Gustavo Bueno1

Valbuena de la Fuente, F. (19 de julio de 2020).

El Covid desde la Filosofía de Gustavo Bueno, La Nueva España,  18-9.

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En el Número 7… la sopa primigenia

RichardForteyLavidaEl 1 de febrero de 1871 Charles Darwin escribió a su amigo Joseph Hooker: «Si (y ¡oh qué gran «sí») pudiéramos concebir, en algún pequeño estanque con todos los tipos de amoniaco y sales fosfóricas, con luz, calor y electricidad presentes, que un compuesto proteico fuera formado químicamente, preparado para sufrir cambios todavía más complejos, hoy en día materia como esa sería instantáneamente devorada o absorbida, lo cual no habría sido el caso antes de que las criaturas vivientes fueran formadas». Esta era una clara indicación de su esperanza de que la vida pudiera ser manufacturada partiendo de lo que llegó a ser conocido en la prensa popular como la «sopa primigenia»: una especie de caldo nutritivo a partir del cual una célula viviente podría surgir, ya hecha, como el ancestro común de todas las cosas. El mismo Darwin tenía sus precauciones acerca de las ulteriores especulaciones públicas sobre el origen de la vida; pero la imagen del guiso ha perdurado y es una imagen atractiva.

Fortey, R. (1999). La vida. Una biografía no autorizada. Madrid: Taurus, 59.

 

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El choque de civilizaciones en las ondas…

Entrevista a nuestro Director y Editor José Manuel Rodríguez Pardo el 17 de Junio de

2020, en el programa de Radio La hora de Floki, sobre el libro de

Samuel Huntington, El choque de civilizaciones (1996).

Ver también:

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Muy pronto… El sentido de la Historia

Henry Kissinger Orden mundialEl sentido de la historia es algo que debemos descubrir, no proclamar. Es una pregunta que debemos intentar responder lo mejor que podamos reconociendo que permanecerá abierta al debate; que cada generación será juzgada por cómo se enfrentó a los temas más grandes y significativos de la condición humana, y que los estadistas deben tomar la decisión de afrontar estos desafíos antes de que sea posible saber cuál será el resultado.

 

 

Kissinger, Henry (2016), Orden mundial. Madrid: Debate, 373.

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Las contradicciones de la democracia

Las contradicciones de la democracia, LNE, 31-5-20201

 

Valbuena de la Fuente, F. (31 de mayo de 2020),

Las contradicciones de la democracia, La Nueva España,  28.

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